En “La voz vivida”, título de este debut en solitario, Antonia cuenta con el guitarrista Juan Ramón Caro, a la que acompaña en los últimos tiempos, y que con su especial sensibilidad para el cante se ha convertido en su cómplice ideal, haciendo de la obra también algo suyo.
Destaca en esta grabación el cuidado en los arreglos del experimentado Diego Magallanes, la delicadeza del violín de José Gregorio Lovera o la versatilidad del pianista Alfonso Aroca, premiado como ella en el festival minero.